JORGE VIGIL

( Del 5 de Enero al 15 de Febrero, 2007)

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Crucifixión
Técnica mixta sobre lienzo, 96 x 200 cm.
ESTIGMÁTICOS MELÓDICOS EL HILO AZUL Crucifixión Domingo

El jueves 04 de enero se inaugurará la tercera exposición de la galería ENLACE ARTE CONTEMPORÁNEO de San Isidro. Esta vez se trata de la vigésimo segunda exposición individual del destacado artista peruano Jorge Vigil titulada En el nombre del lápiz.

Jorge Vigil nació en Lima en 1963 y culminó en 1988 sus estudios en la Escuela Nacional de Bellas Artes de Lima. Vive en Francia desde 1990, donde viajó inicialmente por una beca del gobierno de ese país que lo llevó a estudiar en la Escuela de Comunicación de Pau. En 1992 obtuvo el Segundo Premio en el Salón Lefranc Bougeois, Región Sud-Oest; el Premio Cadena, Villa Montauban, en 1994, y en el 2000, el premio del I Festival de la Villa de Nay, todos en Francia.

En esta exposición podrán apreciarse alrededor de diez obras en tela y ocho técnicas mixtas sobre papel, todas recientemente culminadas en París. Es necesario destacar la presentación de formatos inéditos en su trayectoria, particularmente los formatos alargados, como aquellos que a primera vista parecen una secuencia de páginas de un herbario o aquella sucesión de rostros durmientes, entre otros.

“Mencionar las calidades de dibujante dotado de Jorge Vigil es reiterar lo obvio, pues ante sus obras es este el motivo del primer asombro. Difícil es desligar este juicio inmediato, sobresaliente en las pinturas presentes, pues es la riqueza de la línea, abigarrada, omnipresente, seductora y maestra, la que parece marginar cualquier otro elemento a tomar en cuenta. (…) Complicidades, ambigüedades, ironías, huellas y presencias autobiográficas, testimonios que son acertijos, están presentes en todas las obras de su pintura donde el humor ácido no deja de manifestarse. (…) Con arte de nigromante, Jorge Vigil evoca con evidente admiración, la vieja escuela de los maestros flamencos, recicla el estilo, se apropia de sus modos y con ojos contemporáneos y celo de ilustrador, se regodea en la reproducción cuidadosa y el detalle…”. Élida Román.

“La capacidad de trabajo de Jorge Vigil es tal que sospechamos lo que haría si se encontrara atrapado en un recinto vacío provisto únicamente de lápices. Imaginamos sus dibujos sobre las desnudas paredes, hilvanados unos con otros, concatenando alegorías y ornamentos, en esa cadena inagotable de figuras que surgen literalmente de la punta del carboncillo, por donde su imaginado mundo desciende, crepitante, a la tela o al papel. (…) Evocando escalas y narrativas medievales, Vigil trabaja con la prolijidad de un iluminador de “Libros de Horas” en un scriptorium abacial”. Manuel Munive.