Fernando Dolorier (Lima, 1994) es un artista cuya práctica explora la manera en que las imágenes construyen nuestra experiencia del mundo. Su trabajo parte de un extenso archivo visual que se compone de imágenes encontradas en publicidad, cine, prensa, plataformas digitales, historia del arte y registros fotográficos propios. A través de la interpretación pictórica, estas imágenes son desplazadas de su contexto original para establecer nuevas relaciones formales y narrativas. En su proceso, Dolorier prescinde de bocetos previos: las decisiones que alejan la obra de la imagen de referencia se toman directamente sobre el lienzo, lo que confiere a cada pieza una dimensión de riesgo y descubrimiento. Su lenguaje visual combina realismo pictórico, abstracción y caricatura, integrando óleo, carbón, aerosol, marcadores, cera y barra de óleo en superficies donde conviven planos de color, gestos expresionistas, degradados y fragmentos figurativos. Su trabajo se enfoca en la experiencia contemporánea, tanto mediante el uso de imágenes de circulación masiva que construyen un sistema de ideales, como a través de la representación del espacio urbano y lo cotidiano. Con ello, busca abrir una posibilidad de reorganización de significados: imágenes publicitarias, escenas cotidianas, espacios de tránsito, arquitecturas, sujetos y rostros son liberados de la función con la que fueron concebidos para ser observados, y no simplemente vistos. Frente a la velocidad con que las imágenes circulan y desaparecen, sus obras proponen ralentizar el ritmo de consumo visual y recuperar la capacidad de definir sentidos personales, nos invita a valorar la subjetividad, el tiempo y la perspectiva individual en una era de desborde de información. En este sentido, la pintura se convierte en un espacio donde la imagen recupera espesor, duración y presencia material, permitiendo al espectador el tiempo para construir significados desde su propia experiencia.